El espíritu santo

La respuesta que da la Biblia:

El espíritu santo de Dios es su poder, o fuerza, en acción. Cuando Dios envía su espíritu, proyecta, o dirige, su energía hacia un lugar en concreto —sea donde sea— para que se cumpla su voluntad.

Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la «Tercera Persona de la Santísima Trinidad». Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio

El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal.

El Espíritu Santo es el don del amor divino, creando vida y dando testimonio de la verdad, que fundamenta la libertad.
En el Espíritu Dios sale de sí, Dios da espacio a la creación, Dios es el poder santificador-sanador que concede vida a todas las criaturas, mantiene esa vida, la renueva y la consuma.

El Espíritu Santo de Dios fundamenta la vida nueva en verdad y libertad. Es el Espíritu quien concede gratuitamente la vida verdadera, que no puede producirse, pero sí recibirse, conservarse, y también puede perderse y recuperarse.

El Espíritu hace posible la inclinación, la dedicación, la relación, la comunicación, la comunión.

El Espíritu Santo es el que produce la obra de regeneración en nosotros. Él es el sello de nuestra salvación.

escrito por Graciela Sonia Matarin