El nombre de cuarzo

Que recibe este mineral, tiene su origen en la palabra griega kritallos, que significa hielo. Los antiguos griegos creían que, por sus características físicas, se trataba de agua muy congelada y que no podía ser descongelada.

En general, el cuarzo es una fusión de agua y arena convertida en cristales después de milenios; de ahí su fuerza y su cualidad para transmutar y acumular la energía y liberarla en el momento necesario.

Los chinos y las culturas hindúes lo llevan utilizando miles de años y llaman al cuarzo «piedra viva» porque sienten sus movimientos energéticos y al colocarlo en la mano, sus vibraciones cambian entrando en armonía con la persona que lo tiene; esto quiere decir que se produce un trasvase de energía entre el cristal y el hombre. Los cristales poseen la capacidad de recibir, almacenar y liberar energías.

Cada piedra, cuarzo, metal, cristal o gema tiene alguna propiedad o cualidad que las distingue y con esa energía de esa cualidad o propiedad nos pueden ayudar en nuestra vida cotidiana. Las piedras no tienen los mismos efectos en todas las personas. Lo más importante es utilizar la intuición y sentirlas al tocarlas, una piedra actúa dependiendo de las energías de cada persona que las utiliza. Esta piedra se caracteriza por aportar equilibrio interior, tranquilidad y bienestar.

Por: Sonia Lozano, Maestra Alquímica.
Buenos Aires – Argentina.